Exploran especialistas con jóvenes de la Preparatoria 22 el origen y las realidades de los corridos tumbados
El tema se abordó desde una jornada más de la Cátedra del Futuro “Raúl Padilla López”
En una edición más de la Cátedra del Futuro “Raúl Padilla López”, la Preparatoria 22 de la Universidad de Guadalajara (UdeG) recibió la visita de la maestra Violeta Yazmín Sandoval Cortés, de la Defensoría de los Derechos Universitarios (DDU); la directora del Museo de la Ciudad, maestra Andrea Silva Ambriz; y del doctor José Manuel Valenzuela Arce, del Colegio de la Frontera Norte, para dialogar sobre “¿Qué onda con los corridos tumbados?”.
Violeta Sandoval como abogada expuso su visión a partir del Derecho, desde el prohibicionismo que se ha tocado desde la opinión pública, mismo que se considera que debería aplicarse al género por hacer apología del delito o promover formas de vida entre las juventudes apegadas a la banalidad y las excentricidades. Al marcar una postura contraria, cuestionó si la prohibición llevará a que las prácticas sociales se reduzcan sin haber escuchado a las juventudes, “creo que la culpa no es de un narcocorrido, tiene que haber un análisis mayor y no tan reactivo de la situación”.
Por su parte, el doctor José Manuel Valenzuela Arce hizo un análisis histórico de cómo surgen los corridos en la época de la colonia, como una expresión popular de las sociedades que carecías de saberes prácticos como el leer y escribir, no así de la posibilidad de cantar sus peripecias de la vida cotidiana. Citó la evolución del corrido durante la revolución, hasta el empleo que hace de este género agrupaciones como Los Tigres del Norte, Los Tucanes de Tijuana, y en la actualidad, exponentes como Natanael Cano o Peso Pluma.
“Cuando se viene la narco cultura se modifican los sentidos de vida y muerte de los jóvenes de nuestro país. En 2006 se viene la guerra contra el narco de Felipe Calderón con el baño de sangre donde el narco se hace visible totalmente. Ahí el tema aparece sin edulcoración. Hay una narrativa ruin sin respeto a la vida y acorde a esta realidad donde hay más de 160 mil jóvenes asesinados durante los gobiernos de los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto”.
Agregó que: “Ahora estamos frente a un fenómeno donde el género se desclasó. Lo que tenemos es que se desdibujó la oportunidad para los jóvenes. El marco es la oportunidad para jóvenes que se la juegan por el todo. En este sistema donde importa más el tener que el ser. Estamos frente a la necesidad de construir proyectos de vida certeros. El trabajar no saca a las personas de la pobreza. El tema más fuerte es la ruptura del marco axiológico”.
El académico del Colegio de la Frontera Norte y Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras (SNII) apuntó que como sociedad y desde las casas de estudio se debe tener cuidado con encasillar al corrido con el tema del narco, puesto que no todos son sobre el narco ni todos hacen apologías. “Jamás las prohibiciones han servido; el desarrollo de los medios de comunicación, se tiene que analizar la resignificación del mensaje; y tener consciencia en cuáles son los límites, no se puede cometer de confundir el dolor de las personas que sufren esto”.
Por último sentenció que “hay gente que asume que los jóvenes son incapaces de entender la realidad. Mi propuesta es que cambiemos la realidad. El verdadero problema del narco es el orden prohibicionista que está en todo el tema en el borde con el Río Bravo”.
Andrea Silva Ambriz explicó que desde el enfoque del análisis del discurso se tiene que hacer reflexión en torno al poder que tienen las palabras y cómo el lenguaje puede empoderar, pero también persuadir.
“En nuestra vida todo es comunicación. Eso nos ha permitido diferenciarnos de otros seres vivos. La forma en la que decimos tiene mucha relevancia. La palabra desde el sentido «belicoso» es la principal arma de nuestra razón. Desde las palabras podemos convencer a quien sea. La palabra es un arma de persuasión y convencimiento. Michel Foucault decía que saber es poder. La verdad es el poder que se establece a través del lenguaje y las palabras. El poder domina a través del lenguaje porque normaliza. Hay realidades que catalogan y encierran las cosas”.
Describió que en ese sentido, las artes son una parte esencial para la comunicación. Expuso que entre las distintas disciplinas el poder de la música contiene mucho poder perpetrar, inferir y adecuar conductas, asentar estilos y formas. “La música refuerza valores, construye la identidad. Refuerza estereotipos, se usa como propaganda o resistencia. Puede ayudar a la empatía o para dividir”. Sobre la posibilidad de censura refirió que no es algo nuevo, no obstante, afirmó lo ideal no es que se canten sólo las utopías de algunos personajes, sino que se enfoque a cantar las realidades.
La Cátedra para el Futuro “Raúl Padilla López” representa la oportunidad de sumergir a comunidades de la UdeG en un diálogo apasionante sobre diversos temas coyunturales o del pensamiento. Esta iniciativa del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo de esta Casa de Estudio busca que por medio del pensamiento crítico diversas mentes innovadoras de esta época analicen el presente con comunidades estudiantiles para impactar positivamente en el mañana.
